En la rendición de cuentas del agente especial interventor del Hospital Rosario Pumarejo de López, Duver Dickson Vargas, se conocieron cifras. Es de observar las mejoras en infraestructura y aseo, que son notables; el fortalecimiento de la UCI adulto, en buena parte aprovechando el impulso de la lucha contra el Covid; y el ensanchamiento de camas especializadas, también en neonatal y pediátrica.
Explicó Vargas Rojas que tuvo el propósito de estabilizar los pagos de los trabajadores. “Por eso no solo nos enfocamos en el pago puntual, sino que también se cambió la modalidad de contratación”, según registra la nota en la edición de hoy que publicamos.
“También se mostraron cifras positivas como el aumento de un 35,43 % en la facturación, que pasó de $43.185 millones a $58.486 millones en diciembre del año anterior. Explicó también que las cuentas por cobrar tuvieron una disminución de 19,54 %.”
Vargas dijo que se propone avanzar en el proceso de estabilización de la operación corriente, así como el pago de la deuda a trabajadores de vigencias anteriores por $18.701 millones y fortalecer la contratación de servicios con las EPS, dado que ya varias han creído este hospital regional.





