Una hora después de cerradas las urnas, sobre las 5:00 de la tarde del domingo, la Registraduría Nacional del Estado Civil dio a conocer los resultados de la revocatoria en contra del alcalde de Aguachica, Robinson Manosalva: no hubo sorpresa.
Aunque salieron a votar 9.213 personas, la mayoría por el sí, desde la administración se había promovido la abstención y la revocatoria no alcanzó siquiera el umbral. No estuvo cerca. 74.317 estaban habilitadas y solo votaron 9.213.
Otra revocatoria en contra de alcaldes que fracasa en Colombia. ¿Estamos ante un mecanismo democrático pero idealista que por sus exigencias no cumple con el verdadero objetivo? La respuesta es compleja. Lo cierto es que, en muchas partes del país, y como pasó en Aguachica, la revocatoria es el inicio, el calentamiento de las campañas regionales, esta vez del 2023, cuando los colombianos elegiremos nuevos alcaldes y gobernadores.





