Mientras el Concejo debatía el cierre del balneario Hurtado y el desmonte de terrazas, un grupo de comerciantes decidió adelantarse: dejaron de trabajar por cuenta propia para tumbar los muros que ellos mismos levantaron en el río Guatapurí, intentando demostrar que están dispuestos a corregir antes de que llegue la maquinaria de la Alcaldía.
Patricia Jiménez, presidenta de Asobaso —una de las tres asociaciones de comerciantes del balneario— cuenta que la medida nació de un acuerdo entre las directivas y sus afiliados. “Nosotros como comerciantes tomamos la decisión, las tres asociaciones, los tres presidentes, con nuestros compañeros, de desmontar las murallas que la administración iba a desmontar”, explica, al referirse a los muros y rellenos que avanzaron sobre el cauce del Guatapurí.








