Diomedes Díaz, el ‘sello’ para la Dinastía Romero

José Fernando ‘El Morre' Romero y Rafael Romero, su papá, consideran que el vallenato autóctono es la principal tarea para los estudiantes de la academia. EL PILÓN / Joaquín Ramírez.

“Oiga Romero y usted va a cobrar por eso; por los alumnos que vayan allá… cómo voy yo ahí”, esta frase es inalterable en la memoria de José Fernando ‘El Morre’ Romero; a partir de esa jocosidad de Diomedes Díaz, se desprendió el sueño de la academia musical: Dinastía Romero.

“Eso fue en una gira en la que compartimos en Monterrey y Ciudad de México, México, hace algunos meses había tenido la oportunidad de acompañarlo en Venezuela, Alvarito López no pudo llegar al concierto. Después Diomedes me mandó a llamar a su habitación y me preguntó que qué estaba haciendo, le contesté que estaba formando el proyecto de la academia y nació el primer saludo de un artista… y que artista”, aseguró el acordeonero que integró el Binomio de Oro de América.

‘El Morre’ hace parte de la Dinastía Romero, encabezada por su abuelo Escolástico (fallecido), encargado de arreglar acordeones en Villanueva, La Guajira, “con cuerdas de reloj” dice Rafael, el primero de los hijos que se inclinó por la digitación y que enseñó a tocar acordeón a Norberto, Rosendo e Israel (el Pollo Isra). Luego de unos años, Israel grabó con varios cantantes, entre ellos Daniel Celedón y Rafael Orozco, con quien formó el Binomio de Oro de América.

“Desde que Diomedes lo hizo, todos los colegas nos apoyaron y mucha gente se ha interesado porque esas invitaciones están activas en las redes sociales”, dice José Fernando, considerando que una de sus “armas” es mostrar a sus alumnos, las clases y todo el proceso que se vive en la academia a través de twitter e instagram.

Cerca de 400 menores interesados en adquirir conocimientos de acordeón, piano, guitarra, técnica vocal y percusión se reúnen todos los días, por la tarde, bajo la dirección e instrucción de Rafael, Norberto y ‘El Morre’ Romero, y el profesor Apolinar García.

La escuela inició en agosto del año anterior, a pesar de ser joven en creación llevará un alumno a participar en la 47 versión del Festival Vallenato, que este año rinde homenaje a Diomedes Díaz, fallecido el pasado 22 de diciembre en Valledupar.

Se trata de Gustavo Pérez, de 13 años y aparecerá en la categoría infantil. Según ‘el Morre’ Romero “está muy adelantado y será el representante de la Dinastía Romero en el Festival”.

Su paso por el Festival

En el 2004 ‘El Morre’ Romero se inscribió en la categoría profesional del Festival Vallenato.

“Me presenté, mucha gente lo sabe, pero no saben quién es el Rey Vallenato, quiere decir que hice una buena participación”, señaló el actual compañero del cantante Nelson Velásquez.

“En esa ocasión, Juan Carlos Campillo era guacharaquero de Jorge Celedón, pero me acompañó tocando caja porque nosotros habíamos ganado en 1989 en el Festival Cuna de Acordeones de Villanueva en la categoría aficionado: la gente veía raro que Campillo ejecutara la caja y creo que esa fue una de las cosas que me restó”, confesó ‘El Morre’.

Aunque José Fernando asegura que su presentación lo dejó satisfecho, esperó escuchar su nombre minutos antes de iniciar la final en el parque de la Leyenda Vallenata (inaugurado ese año): “esperé los cinco que iban para tarima, pero me quedé esperando el mío… risas”.

La bandera de los Romero

El líder de la dinastía naciente en Villanueva, La Guajira, es Escolástico Romero, pero fue Rafael el encargado de enseñar a todos sus hermanos y soñar con el acordeón.

“En la casa, por lo menos, había 20 acordeones diarios. Aunque uno no quería, mis hermanos y yo nos inducimos por el camino del acordeón”, declaró.

Con respecto al vallenato actual, Rafael Romero refirió “cuando nace el Binomio de Oro comienza a decirse que no eran vallenatos, sino una orquesta. Los tradicionales de aquel tiempo veían esa música fea, sin embargo, hoy está pasando lo mismo; a nosotros no nos gusta lo de ahora… pero yo me pregunto ¿qué será del vallenato cuando los que están ahora, en unos años, no les guste porque les parezca feo? El vallenato está evolucionando y eso no se puede detener”.

Por Carlos Mario Jiménez / EL PILÓN

carlos.jimenez@elpilon.com.co