14 diciembre, 2020

De Pilo paga a graduarse de Medicina con honores

Cifras del Gobierno nacional indican que el programa Ser pilo paga ha redoblado los esfuerzos de los estudiantes del país para alcanzar esta beca total, pasando de 310 a 348 puntos el puntaje base de admisión en el programa.

David Domínguez recibió grado de médico hace unos días, con reconocimientos que exaltan su disciplina y estudio.

Han pasado seis años desde que el Gobierno nacional eligió a los primeros beneficiarios del denominado programa Ser pilo paga. En esa lista estuvo David Andrés Domínguez Guzmán. Entonces  con 16 años, viajó a Barranquilla a estudiar en la Universidad del Norte y a cumplir la que sería su primera meta, convertirse en médico.

David Andrés hoy es un motivo de orgullo para su familia y para Valledupar, por graduarse de Medicina con honores otorgados por la Universidad del Norte en Barranquilla, condecorado con la Medalla de plata a la excelencia académica, mejor interno del Hospital Universidad del Norte y exaltado en la categoría de mejor puntaje global institucional por su destacado resultado en las pruebas saber pro 2019.

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Es egresado del Colegio Nacional Loperena de la promoción 2014. Desde su bachillerato, su inclinación fue la química, la biología y la anatomía, ya lo tenía claro, pues siempre ocupó el primer lugar y se graduó como mejor bachiller académico y mejor puntaje saber 11 de su promoción. Apasionado por el servicio a la comunidad, y por su excelente rendimiento académico durante toda su carrera profesional, se proyecta en unos años como especialista en Neurología clínica.

INVESTIGADOR

EL PILÓN dialogó con este pilo que con mérito hoy es médico y contó que el estudio, la disciplina y el amor a lo que hace, es la base para el éxito. Afirma que ha conseguido un primer peldaño. Indicó que su fijación será especializarse en neurología porque quiere ser parte de investigaciones que aporten a la sociedad.

Me intriga lo fundamental de la neurociencia. Hoy la humanidad se enfrenta a enfermedades como el  parkinson y el alzheimer que tienen un tratamiento, pero creo que están poco estudiadas, les falta investigación y yo quiero ser parte de esto; me apasiona cómo en el cuerpo humano se llevan a cabo los procesos de neurotransmisión molecular y microscópica, cómo es posible la visión, entender la memoria, cómo el cerebro es capaz de guardar información,  como se dan los movimientos. Todo esto es  maravilloso  entenderlo para poder ayudar, es muy interesante”, acotó.  

El motivo por el que se destacó como mejor interno del Hospital Universidad del Norte fue su empeño, su excelencia, por la capacidad intelectual y cognitiva para darle respuesta clara a sus pacientes sobre sus síntomas y enfermedades, pues la investigación y la lectura hacen parte de su cotidianidad, lo que le ha permitido dar respuestas detalladas. “Eso marcó la diferencia porque les llamaba mucho la atención que respondía acertadamente”, indicó. Además, por su humanidad, entrega a su deber, fue reconocida su vocación.

Antes de iniciar su carrera se presentó a otras tres universidades; la primera fue la Universidad Industrial de Santander UIS, que por su puntaje le recomendó estudiar alguna Ingeniería, luego se presentó a la Universidad de Cartagena y tampoco consiguió entrar. Su tercera opción fue la Universidad de Antioquia, donde no fue admitido en Medicina. Pese a recibir tantos ‘No’, siempre tuvo claro que esa sería su profesión y rendirse no era una opción.

Su cuarta opción fue la Universidad del Norte que está entre las 10 mejores del país y donde un semestre de medicina cuesta alrededor de 16 millones de pesos; allí obtuvo excelentes resultados en sus pruebas psicotécnicas y requisitos de ingreso. 

Indicó que el programa Ser pilo paga fue la base para cumplir esta meta y agradeció a Dios y al Gobierno nacional por permitirle ser un beneficiario, por darle vida a esta iniciativa que le pone alas a jóvenes que no tienen para estudiar lo que les apasionan y optan por estudiar para lo que les alcanza.

El médico general es el segundo de tres hermanos, hijo de Pedro Manuel Domínguez Ortega y su madre Brígida Guzmán Benjumea. Hoy se convierte en un orgullo que seguramente seguirá llenando de reconocimientos aquel rincón dedicado a sus logros con sello de esfuerzo, mérito y disciplina.

Por: Adriana Palomo / El Pilón