La partida del talentoso pintor Kajuma, cuyo nombre real era Carlos Julio Márquez, ha sumido en luto a Valledupar. Con su estilo único y su excepcional talento, Kajuma dejó una huella imborrable en la escena artística de la ciudad y su fallecimiento ha dejado un vacío en el corazón de la comunidad del arte y la cultura.
Kajuma, conocido por sus obras llenas de expresión y vitalidad, capturó la esencia de la cultura y el folclore vallenato de una manera única. Sus trazos magistrales y su dominio del color le permitieron transmitir emociones y contar historias a través de sus obras.
La Casa de la Cultura Cecilia Caballero de López de Valledupar fue el escenario en el que este domingo se rindió homenaje al pintor. Sus restos fueron velados en cámara ardiente antes de ser sepultados en el cementerio Jardines del Eccehomo. Los artistas de la región plasmaron sus trazos en un féretro que acompañará al artista en su última morada.











