El folclore vallenato; y el mundo de la farándula, sufre una gran pérdida con la muerte prematura y sorpresiva del cantautor y Rey Vallenato, Omar Antonio Geles Suárez, quien con su musa literaria representada en más de mil canciones–poemas contribuyó a transmitirle amor al mundo. Y contagiar de su expresión literaria a personas y personalidades de la lengua española.
Recuerdo con orgullo cualquier día en la televisión mexicana, al presidente López Obrador, tararear ante el público que lo rodeaba la canción de Omar “Los caminos de la vida”; y así cuantos seres humanos en el anonimato la cantan por su contenido muy realista, de lo que muchos vivimos de manera similar y en las mismas circunstancias.
Las páginas de los medios de comunicación de toda índole registraron la mala noticia de la inesperada muerte del maestro Geles y el mundo vallenato lo invadió el dolor de un ídolo popular y origen de familia humilde, pero con un talento oculto en sus venas que llenó de gloria y de mucha satisfacción familiar y personal, producto de esa innata matriz poética que solo es explicable a través de un estudio de alta sociología, para poder dar tanto al desarrollo de la expresión cultural más importante de Colombia, como es el vallenato.











