De los grandes filósofos de la humanidad, tal vez, el pensamiento filosófico que más se ha interpretado es el de Edmund Husserl, fundador de la fenomenología. A partir de su primera obra ‘Investigaciones lógicas’ se le interpretó por sus primeros discípulos, los más influyentes, Max Scheler y Alexander Phänder, como ciencia eidética. En nuestro medio, Rafael Carrillo también la interpretaba como ciencia eidética y concretamente la definió como “Disciplina Auxiliar de la Filosofía” en su libro ‘Ambiente axiológico de la teoría pura del derecho’.
Esta primera interpretación se da en Europa entre 1900 y 1933 y conocida en Colombia a mediados de la década de 1930 a través de la escuela de traductores de la Revista de Occidente que dirigía Ortega y Gasset (1923 – 1936).
El ibérico también era partidario de la fenomenología como ciencia eidética y sus discípulos eran quienes traducían las obras de Max Scheler, uno de los representantes del movimiento fenomenológico que más incidió en los primeros filósofos colombianos.











