Es fácil perder la vida en un abrir y cerrar de ojos. Muy a pesar de que cuando transitamos en ella nos encontramos con espinosos senderos de pendencieros baches en un camino largo en el que eres maestro y alumno: unas veces te toca enseñar y siempre nos toca aprender, en ese trasegar es importante tener amigos que a la vez sean espejo y sombra: el espejo nunca miente y la sombra nunca se aleja.
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Un sabio sostenía que la vida está llena de incertidumbres por ello antes de obrar debemos calcular con exactitud cuál será el mejor paso y así evitar tropiezos y caer.











