Cuando a Jacinto le abren las puertas del cielo, es recibido por San Pedro quien le permite realizar una inducción con el objeto de enseñarle y darles a conocer las reglas de convivencia y de conducta establecidas en el reino de Dios y de paso presentarlo a todas las almas que allí habitan.
En su paseo por los extensos corredores del cielo, San Pedro iba presentando a Jacinto para que entablara amistad con sus nuevos amigos. Este, siempre inquieto, desde que vivía en la tierra, le preguntaba por personajes que se habían marchado de Valledupar hace mucho tiempo y que por supuesto él tenía rato de no verlos.
Lee también: Buses del SIVA dejarán de operar los domingos y festivos en Valledupar











