Para tener una visión global de la Depresión Momposina es necesario explorar, además de su historia y geografía, en las intimidades de su cultura, costumbres y tradiciones, que es uno de los componentes de mayor significado del hombre “riano”, pues su cultura “anfibia”, como la denominó Fals Borda, encierra una belleza y colorido desbordante, lleno de esa magia que solo los pueblos del río mantienen viva.
Comencemos hablando de algunas de sus danzas, las que desde tiempos coloniales practican sus moradores, danzas llamadas de “relatorías”, pues siempre van acompañadas de versos relatados por sus danzantes, generalmente versos del magín de uno de los participantes o tomados de la tradición que se han conservado y transmitido a través de la oralidad y que son practicadas en épocas de carnaval.
Una de estas danzas es la de ‘Los coyongos’: danza de carnaval de los pueblos del río donde muestran el acto natural de un ave zancuda alimentándose de peces y el reclamo del pescador por comerse sus pescados; en ella también se representa la faena de caza que el pescador hace contra estas aves, no solo del coyongo, sino de la garza, pato cucharo, pisingo, garza blanca, gris y garza morena.











