Dentro de sus múltiples logros en el proceso de difundir la música vallenata, Alberto Fernández Mindiola acumula una amistad durante más de 60 años con el compositor Rafael Escalona Martínez, el amor por este género musical nacido en el Corazón del Caribe, el apego a las costumbres pueblerinas, la solidaridad a la hora de enamorar una hermosa mujer y el honroso título de ser el primero en grabar las canciones del Maestro Escalona.
En Atánquez, bello pueblo enclavado en la vertiente suroriental de la Sierra Nevada donde nació Alberto Fernández, no se escuchaba el vallenato con acordeón, pero en su caso influyeron algunos miembros de la familia materna que interpretaban música con guitarras.











