Llegar al departamento del Cesar, en diciembre del año 1999, aunque no fue una decisión propia, tuvo que ser cumplida por Margarita Monroy Torres y su esposo Ricardo Maldonado, quien en ese entonces hacía parte de la Policía Nacional.
El cambio de regiones fue recuperando confianza y las relaciones sociales comenzaron a darle un giro de aceptación a esta tierra caribeña, aquella que después de un mes de estadía recibió al primogénito de Margarita y Ricardo.
Acontecimiento del que no pudo disfrutar Maldonado porque, a los 12 días de haber nacido su hijo, el agente fue sorprendido, junto con cinco compañeros, -mientras ejercía su labor en el municipio de La Paz- presuntamente, por el frente 59 de las Farc.






