“El cantar de los gallos y el cacarear de las gallinas me despiertan como es costumbre para comenzar mi rutina. Debo alimentar rápido a los pollos, darle de comer a los patos recién nacidos y limpiar el gallinero que con tanto esfuerzo hice. Tengo que hacerlo rápido antes de que comience la clase.
Mi madre me llama para desayunar y trago casi entero la comida porque ya no tengo tiempo. La clase está por comenzar. Dejo el comedor y apresuradamente, mientras salgo de la casa, guardo en mi mochila los dos cuadernos y la tablet. Agarro mi vieja bicicleta rogándole a Dios que no se me espiche una llanta, y que no me atraquen de nuevo en el camino pedregoso que debo sortear para poder estudiar”.
Este relato es el inicio de la travesía de Lewis Herrera, un joven que recorre trochas desde la vereda Sardinata hasta el casco urbano del municipio de La Paz. Este estudiante de la Universidad Popular del Cesar, UPC, llega casi todos los días esperanzado al parque San Francisco de Asís para conectarse al internet público y así poder ver sus clases virtuales del programa de Ingeniera Ambiental y Sanitaria.











