Por Juan Rincón Vanegas
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Esa noche del sábado dos de mayo de 1998, Joe Arroyo se emocionó cuando vio por Telecaribe al viejo Luis Cujia bailar y cantar el merengue ‘Yo soy el folclor’, canción que a la postre alcanzó el primer puesto en el 31° Festival de la Leyenda Vallenata.
Y esa misma noche, el artista cartagenero decidió grabar en su siguiente producción musical ese tema vallenato que le encantó.
Para lograr su objetivo empezó a atar cabos y, gracias al apoyo de su esposa, en ese entonces Mary Luz Alonso, se comunicó vía telefónica con el productor musical de Radio Guatapurí, Celso Guerra Gutiérrez, quien contactó en Valledupar al autor de la obra ganadora. Después, Joe decidió que su acompañante fuera el acordeonero Emiliano Zuleta Díaz, quien aceptó de inmediato, además porque pertenecían al mismo sello disquero.
Cinco meses después se logró el folclórico propósito en Bogotá, ciudad donde grababa el conjunto de los Hermanos Zuleta, y al siguiente año apareció la producción Joe en sol mayor, para el sello Sony Music.
Pasados trece años, Emiliano Zuleta Díaz rememora ese acontecimiento que le permitió moldear con su acordeón la voz del gran ídolo de la música colombiana.
“La verdad fue que a Joe, a quien no me he cansado de llorar por su partida, esa canción de ‘El viejo moderno’, como conocimos al compositor guajiro Luis Cujia, le encantó de entrada. Fue amor a primera oída, y fue tanta su emoción con esa canción, que invitó al compositor a Barranquilla para que se la cantara en vivo y en directo, y con el bailaito llamativo que tenía”, recuerda Emilianito Zuleta.
Después de rememorar la emoción del Joe por ese merengue vallenato, cerró los ojos para lograr que su pensamiento se estacionara en el tiempo, y continuó: “Cuando estábamos en la grabación de nuestro disco ‘La trampa’, año 1998, llegó Joe y acordamos todo sobre la canción. La pista la hizo uno de nuestros coristas, Jairo Negrete, claro, de común acuerdo con el tono y con el tiempo de la canción; incluso Joe dijo que no se le iba a meter coro, porque él la iba a cantar toda”.
Efectivamente, al grabarla, el artista nacido en el barrio Nariño poco utilizó el papel con la letra de la canción, porque de tanto cantarla ya se la sabía. “La grabó sin mucha demora y, hasta regaló el saludo: ‘Y vengo con Emiliano, con el acordeón tocando. Para Valledupar, de parte del Joe. Esto viene con cariño’. Después de lograr el objetivo, nos fuimos a celebrar ese acontecimiento”.
En medio de los recuerdos, Emiliano Zuleta dice que “la primera persona que en Valledupar escuchó la canción antes de salir el disco fue Consuelo Araujo Noguera, ‘La Cacica’, quien se emocionó mucho y dijo que Joe Arroyo era un genio de la música, hasta lo llamó para felicitarlo, porque para un cantante salsero y de música afrocaribeña acomodarse a cantar un vallenato, y precisamente un merengue, que como dijo Leandro Díaz es el bozal de los cantantes, no era fácil. Él lo hizo con altura y una calidad extraordinaria”.
Y grabó otra canción






