La noche de la llegada de Jorge Oñate a su casa en La Paz, Cesar, no fue una noche cualquiera porque el pedestal de trofeos se completó con el Súper Congo de Oro, el único que le faltaba por obtener en la historia del Carnaval de Barranquilla. De esta manera en el stand especial se juntaron los 14 Congos de Oro con su papá, el Súper Congo y además el Grammy Latino a la Excelencia.
En esos trofeos, pergaminos y discos de oro y platino se encierra la vida artística del Jilguero de América que durante más de 40 años entre disfraces, maicena, alegrías carnavaleras y diversos conciertos musicales se ha encargado de exponer el mejor canto vallenato.
El recibimiento que tuvo Jorge Oñate en su pueblo al obtener ese preciado trofeo fue de héroe vallenato. En el recorrido desde la famosa gallera hasta su residencia, él levantaba y besaba el Súper Congo de Oro y sus paisanos le correspondían con vivas y aplausos.






