En el municipio de La Paz, a 12 kilómetros de Valledupar, en su salida hacía el municipio de Manaure, Cesar, se encuentra hoy el llamado centro recreacional balneario El Chorro, que ha sido durante muchos años orgullo de los pacíficos.
Aproximadamente hace 65 años, en su afán de poder recuperar el caudal del río Mocho, del que su nacimiento proviene de una finca cercana al municipio y pero que desde su formación y posterior un recorrido lograba afectar a los pobladores, afectando sus viviendas y vehículos.
Fue así entonces, como se decidió en ese tiempo, según cuentan algunos conocedores y ciudadanos, desviar su caudal para evitar más afectaciones. En la administración de Alfonso Araujo Cotes se llevó a cabo este proceso que consistió en la excavación de un terreno que lograría formar una ‘poza’, sirviendo esta para retener el agua y direccionarla a un costado del casco urbano.






