En calles, avenidas, buses y restaurantes de Valledupar se ha convertido costumbre ver a personas cantando y tocando algún instrumento. Las canciones son de diferentes géneros como balada, pop, bolero, rancheras, pero sin dejar a un lado el vallenato que como bien es sabido es el estilo musical por excelencia de esta región.
Los arriesgados en dedicarse a realizar esta actividad son migrantes venezolanos quienes han encontrado en la música una manera de ganarse la vida, lo cual les permite cubrir algunas de sus necesidades básicas, principalmente un techo donde dormir, la alimentación y enviar algo de dinero al vecino país donde dejaron a sus seres queridos a merced de una situación social- política y económica que día a día se agudiza más, sin ningún tipo de oportunidades.
Este fenómeno migratorio ha impactado en gran medida a la capital del Cesar, donde habitan 34 mil venezolanos de los 54 mil que hay en todo el departamento, según recientes cifras entregadas por Migración Colombia.











