Por fétidos olores:
Las directivas del Colegio Santo Domingo del barrio Sicarare, se vieron en la obligación de suspender las jornadas de clases debido a los fétidos olores expedidos por unas alcantarillas aledañas.
Según docentes de la institución, las alcantarillas se rebozaron por causa de las fuertes lluvias presentadas en las últimas semanas.
Para las directivas del plantel educativo, en principio la situación fue manejada porque sacaron a los alumnos de los salones y trataban de dictar las clases en otros espacios, pero cada día la situación se volvía insoportable y los profesores, alumnos y padres de familia, decidieron que los jóvenes no se presentaran al colegio hasta que se normalice esta situación.
María Julia Durán
Docente
“El problema que se presenta en el colegio es porque la alcantarilla que recoge las aguas negras de acá de la escuela está rebozada. Eso despide un olor que penetra todos los salones de clase, es insoportable. Me parece que no es justo que estemos dictando clases en estas condiciones”, relató para el diario EL PILÓN la docente de Lengua Castellana, María Julia Durán.
Judith Figueroa
Docente
“En esta época del año se presenta el mismo problema. En años anteriores también ha pasado lo mismo. Nosotros en el colegio decidimos llevar una carta a Emdupar solicitando el arreglo de esa alcantarilla, pero la respuesta que dio la empresa es que en 15 días podían venir a revisar y quince días es mucho tiempo para nosotros, eso afecta el proceso educativo de los estudiantes”, dijo, Judith Figueroa, profesora de la institución.
No es sólo un problema de olores
El problema de la alcantarilla rebozada no es sólo por el olor que emana, sino del agua que se estanca en distintas partes del colegio y de las zonas aledañas, es decir en calles del barrio Sicarare.
Los docentes son conscientes del peligro que las aguas empozadas generan y el principal es la proliferación del mosquito causante del Dengue.
“Nosotros contamos con un comité ecológico y el comité tiene cuidado de que no hayan botellas, ni llantas por ahí acumuladas. Sin embargo, los charcos que se forman se salen de nuestras manos”, relató, María Julia Durán, docente de la institución.
“El problema está solucionado”: Emdupar
El ingeniero Jhonny Chinchilla, jefe del Departamento Técnico de Emdupar, manifestó que la situación ya está controlada. Dijo que el colegio mandó un derecho de petición a la empresa, y por ley hay un plazo para contestar a ese tipo de solicitudes, por eso se habló de quince días. Sin embargo, ellos entendieron perfectamente la situación y decidieron tomar medidas al respecto: “por eso el día de ayer se mandó a un grupo de expertos de la empresa, quienes se encargaron de hacer el mantenimiento a la alcantarilla que generó el problema. Es decir, la alcantarilla está destapada”, dijo el funcionario.






