«Es solo un demonio detrás de ese pedazo de palo». La frase, lanzada en redes sociales, parecía rebotar este Lunes Santo sobre la misma plaza Alfonso López donde miles de vallenatos, lejos de ver demonios, se arrodillan cada año ante el Santo Eccehomo convencidos de que allí está, como ellos dicen, “papá Dios con nosotros”.
“Somos una dinastía de cargueros”
El primero en responder, sin alardes teológicos, es William Jiménez Galindo, cañaguatero, hijo de la dinastía Galindo y carguero desde hace casi una década. No habla de “pedazo de palo”, sino de herencia y de fe:“Soy carguero hace 9 años, esto viene de generación en generación. Mi papá fue nazareno 78 años y fue carguero, delegó su función en mis hermanos. Tengo un hermano, tres hijos y dos sobrinos cargueros. Todos estos que están, ese es hijo, aquel es sobrino, hermano, somos cargueros. Es una devoción que le debemos a Santo Eccehomo. Todos los vallenatos raizales que creemos en los milagros que ha hecho Santo Eccehomo nos postulamos y salimos elegidos como cargueros”, cuenta, mientras sostiene uno de los varales que soportan la pesada imagen.
La plaza Alfonso López se desborda de fieles que, con velas y pañuelos en alto, acompañan al Santo Eccehomo en el tradicional encuentro del Lunes Santo. Foto: Said Armenta.






