“Nosotros empezamos con unos talleres que se llamaban Yo sueño”, recuerda Yajamna. “Les preguntábamos a los niños: ‘¿con qué sueñas?’. En otros lados te dicen que sueñan con ser médicos, profes, ingenieros. Aquí, algunos respondían: ‘yo sueño con que podamos comer hoy’. Eso no debería ser un sueño; eso es un derecho”.
Entonces entendió que en el Pescaíto los sueños se parecen demasiado a lo mínimo que otros dan por sentado. En una ciudad donde los estudios de pobreza muestran que Valledupar ha pasado de un 27% de personas en pobreza a más del 33% en solo cuatro años, según el documento “Análisis de la Pobreza y Condiciones de Vida en Valledupar”, del Banco de la República , en estos barrios de la margen derecha la pobreza no es una cifra, es el hilo que atraviesa la conversación de los niños cuando hablan de futuro.
Integrantes del colectivo Los libros que trae el río —Neivis Sierra, Edwin Maestre, Yajamna Durán, Adriana Bueno y Anyelina Durán— comparten lectura y juegos con niñas y niños del Pescaito, en la margen derecha del río Guatapurí. Foto: Keyner Ordóñez.











