En nuestra música se impuso el saludo o animación, costumbre que se arraigó en la época de la bonanza marimbera, cuando hacían mención de los capos de moda de ese entonces y estos en retribución les regalaban grandes sumas de dinero o cualquier dadiva o detalle costoso para manifestar su gratitud, además que los contrataban para sus babilónicos festines los cuales duraban varios días.
Charlando con mi primo Simón, buen conversador y quien heredó varias anécdotas de Jaime Ackerman, hombre de memoria prodigiosa, me enteré el porqué de ese sabroso grito de los corraleros de Majagual: “…..¡Nos juimoooos…..! y es que debido a que anteriormente las grabaciones las hacían con las agrupaciones completas y no instrumento por instrumento, se hacia muy dispendioso el trabajo, pues si se equivocaban debían reiniciar nuevamente, la famosa agrupación después de estar muchas horas en estudio de grabación, tras corte tras corte, lograron la sincronización y según contó Chico Cervantes al lograr la aprobación del director, hizo la exclamación que los caracteriza.
Así también hay un saludo del maestro Jorge Oñate: “… Y en Medellín, el Pamir Carlos Morón Cuello…” mucha gente piensa que Pamir es un título o nombre como Fakir o Kalifa y no es así, el mismo Oñate me narró la anécdota de su época de bachiller, en donde estudiaba con los hermanos Morón Cuello y había un profesor, el cual tenia una especie de obsesión con el Nudo del Pamir, una gran cordillera asiática, de las más altas del mundo, situada entre los límites de Asia central y meridional, entonces en todas las clases hacía alusión de él, lo cual les cayó en gracia al grupo de amigos, por eso el cantante lo menciona así, haciendo remembranza de la época estudiantil.






