Con el objeto de establecer un diálogo con las autoridades indígenas wayúu para la socialización de cara al proceso de reparación colectiva llegó la territorial Cesar–La Guajira de la Unidad para las Víctimas hasta la encumbrada zona de Nuevo Espinal en la Serranía del Perijá, jurisdicción del municipio de Barrancas, La Guajira.
En este territorio nativo, ancestral y sagrado para esta etnia indígena, los funcionarios de la Unidad luego de participar de un proceso de armonización como muestra de respeto a las autoridades, los usos y costumbres tradicionales, sostuvieron un diálogo de concertación comunitaria sobre las medidas para el Plan Integral de Reparación Colectiva, PIRC, de Nuevo Espinal.
Al respecto, el cabildo gobernador Álvaro Ipuana manifestó su confianza con este proceso que adelanta la Unidad para las Víctimas: “Nosotros estamos contentos, vemos en estos funcionarios una sinceridad con nuestro pueblo. Consideramos que todo lo que se está planteando debe quedar en ese documento de caracterización y lo que nos complace es que se consulta con nosotros mismos y no de manera arbitraria en otros escenarios”.











