El 11 de noviembre de 1970, el río Magdalena protagonizó una de las mayores tragedias naturales del departamento del Cesar. Cuando despertaban para iniciar una nueva jornada laboral, los habitantes de los municipios de La Gloria y Tamalameque fueron sorprendidos por fuertes corrientes de agua que inundaron sus calles y casas.
Lee también: El Ideam alerta posible ciclón tropical en el país
Ubicados al sur del departamento, el invierno de ese año desvió el cauce del río e inundó a ambos municipios cobrando la vida de decenas de personas y arrasando con las cosechas y animales de cría. En ese momento, el diario EL TIEMPO reportó que las autoridades habían identificado a 40 muertos y más de 500 personas estaban desaparecidas. “Poblaciones enteras quedaron bajo las aguas, lo mismo que humildes viviendas campesinas, cultivos y semovientes. Según las autoridades, a 200 podría llegar la cifra de muertos”, reportaba el principal diario nacional en sus páginas impresas.











