“No hubo prueba directa, ni testimonios ni documentos que comprometan penalmente a Jorge Iván Díaz Lafaurie en los hechos de estafa atribuidos a la empresa Costa Azul”. Con esa frase clave, la jueza del Juzgado Primero Penal del Circuito Especializado de Bogotá cerró la lectura del sentido de fallo absolutorio que dejó en libertad al cantante vallenato conocido como Churo Díaz.
El artista fue procesado por los delitos de estafa agravada en masa y enriquecimiento ilícito, dentro de una investigación que vinculó a su exesposa, Beatriz Castro Pérez (conocida como Mama Beatri), y a la sociedad Costa Azul S.A.S. en la presunta captación ilegal de más de 45.000 millones de pesos entre 2016 y 2020. Sin embargo, tras casi cinco años de proceso, el tribunal concluyó que el cantante no participó ni se benefició directamente de las operaciones de la empresa.
“No se probó que el procesado tuviera injerencia en las decisiones de Costa Azul, ni que captara dinero, ni que firmara contratos. Su relación con la señora Castro Pérez era conyugal, no comercial”, dijo la jueza durante la audiencia del jueves 31 de julio, en Bogotá.











