El pasado 1.º de junio de 2025, el pueblo indígena yukpa en la Serranía del Perijá decidió sacrificar y consumir 11 reses que se encontraban en su territorio ancestral, acción que ha desatado tensiones con los ganaderos de la región. Este episodio refleja un conflicto profundo relacionado con la defensa del territorio, la seguridad alimentaria y los derechos fundamentales de los pueblos indígenas.
En un comunicado oficial, el pueblo yukpa expone que esta medida no fue impulsiva, sino una respuesta desesperada ante la grave situación de hambre y la reiterada afectación a su seguridad alimentaria y medio ambiente. Señalan que la presencia masiva de ganado en sus tierras ha provocado daños ambientales irreparables, destrucción de cultivos, contaminación de fuentes de agua y amenaza a sus formas tradicionales de vida. El comunicado enfatiza que “la parte media y alta de la Serranía del Perijá no son aptas para la ganadería extensiva ni mucho menos para engorde” y que la ganadería extensiva ha generado un daño ambiental en al menos 400 hectáreas.
Además, el pueblo yukpa denuncia la vulneración de sus derechos fundamentales y territoriales, así como la falta de atención estatal frente a la situación de pobreza, malnutrición y riesgo de exterminio físico y cultural que enfrentan. En palabras del comunicado: “Ninguna de estas dolencias es una enfermedad incurable; son, por el contrario, una prueba evidente de las condiciones de pobreza extrema que rodean a esta comunidad y de la flagrante violación de los derechos fundamentales que padecen los niños y niñas que forman parte de aquella”.











