El Dane publicó los resultados preliminares de la Encuesta Nacional de Uso del Tiempo y dejó en evidencia cómo se distribuyen las labores diarias y las horas de la población. Los datos, que corresponden al periodo entre septiembre de 2024 y agosto de 2025, muestran que en el departamento del Cesar persiste una marcada división tradicional del trabajo.
En el ámbito del trabajo remunerado, los hombres en el Cesar registran una participación del 54,5%, frente a un 32,1% de las mujeres. En otras palabras, de cada diez hombres en edad de trabajar, entre cinco y seis cuentan con un empleo remunerado. Sin embargo, de diez mujeres apenas tres de ellas logran acceder a un puesto de trabajo que les genere ingresos.
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Al revisar el contexto de la región Caribe, el Cesar se sitúa en un nivel intermedio. Supera a departamentos como el Atlántico, que presenta una participación femenina del 26,9%, pero se mantiene rezagado frente a Bolívar o La Guajira, en los que hay más mujeres con trabajos remunerados.
El desequilibrio se profundiza en el interior de los hogares con las labores de cuidado y mantenimiento. El informe señala que el 88,0% de las mujeres en el Cesar realiza trabajo no remunerado, una cifra muy cercana al 89,8% del total nacional. En contraste, solo el 53,7% de los hombres del departamento participa en estas tareas.
Horas invertidas
Esta baja colaboración masculina contrasta con el promedio en Colombia, donde el 65,2% de los hombres reporta realizar actividades domésticas. En la costa, el Cesar comparte esta tendencia de poca participación de los hombres con sus vecinos de Sucre, Atlántico y Magdalena.
El tiempo invertido confirma el peso de esta responsabilidad en las rutinas de los ciudadanos. Las mujeres cesarenses dedican 6 horas y 46 minutos cada día a sostener el hogar, mientras que los hombres apenas destinan 2 horas y 38 minutos. Las mujeres en el Cesar terminan dedicando más del doble del tiempo que los hombres al trabajo no remunerado. A nivel regional, el Magdalena presenta un caso extremo donde las mujeres reportan más de doce horas diarias debido al cuidado pasivo.
La carga global de trabajo, que suma las ocupaciones remuneradas y las domésticas, recae de manera desproporcionada sobre la población femenina. Las mujeres asumen la mayor parte del suministro de alimentos y el cuidado de menores, lo que reduce el tiempo que tienen disponible para buscar una fuente de ingresos formal o participar plenamente en el mercado laboral.
Por Deivis Caro






