EL PILÓN entrevistó a Jarith Gómez, director Territorial del Ministerio de Trabajo en el departamento del Cesar. El funcionario habló sobre las inspecciones realizadas, atención a conflictos laborales en sectores clave y seguimiento a problemáticas sensibles como la contratación en salud y la incertidumbre en minería. De cara a 2026, afirma que el desafío principal será llevar a la práctica la reforma laboral y avanzar hacia lo que denomina “paz laboral”.
Un año de trabajo en la Dirección Territorial del Ministerio de Trabajo en Cesar. ¿En qué se ha concentrado la entidad?
Primero, en garantizar derechos laborales con presencia real en el territorio. Cuando llegué, por disposición del ministro Antonio Sanguino, encontré una percepción muy instalada: que el Ministerio era solo “la inspección del trabajo”. La gente lo veía como una oficina para ir a quejarse, no como una entidad capaz de construir confianza con todos los sectores.
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El primer enfoque fue acercarnos a trabajadores y organizaciones que no se sentían visibles ni acompañados, tanto del sector público como del privado, y recuperar esa confianza para que los procesos tengan resultados.











