A la entrada del corregimiento La Mina, jurisdicción de Valledupar, se encuentra establecido un retén que es administrado por la comunidad kankuama. Dicho puesto de control presuntamente les está solicitando dinero a algunos conductores para permitirles el paso hacia el resguardo indígena, según las denuncias de varios ciudadanos de Valledupar.
De acuerdo con los denunciantes, un grupo 10 indígenas kankuamos están de manera permanente en la entrada de esa zona para controlar el ingreso de las personas al corregimiento. Así mismo, precisaron que los encargados del retén construyeron un rudimentario portón de madera que bloquea la vía, y colocaron unos conos metros antes del portón para impedir que las personas se acerquen sin autorización.
En ese sentido, Felipe Durán, transportista, aseveró que viajó hacia ese corregimiento para llevarle a un conocido unos productos alimenticios, pero no pudo ingresar porque los kankuamos encargados de vigilar el retén le dijeron que solo podían entrar al resguardo las personas que tengan un permiso especial.











