El departamento del Cesar enfrenta un escenario complejo en materia migratoria, con más de 69.831 migrantes venezolanos registrados, de los cuales cerca de 7.196 se encuentran en situación irregular. Este contexto plantea retos importantes, especialmente en el acceso a servicios de salud y a oportunidades educativas y laborales, fundamentales para lograr la integración efectiva de esta población.
Una de las preocupaciones más apremiantes es el acceso a la salud. La representante de la Asociación Líderes Comunitarios Red Panas, Jade Rondón, explica que “muchos migrantes tienen inestabilidad económica y problemas con su permiso de protección temporal de permanencia, pues muchos han llegado recientemente o han perdido ese permiso, lo que limita el acceso a servicios de salud”.
Rondón añade que la salida de organizaciones internacionales, como la OIM, reduce aún más las ayudas disponibles para esta población. “Quedan muchos a la deriva”, comenta, señalando que las jornadas médicas y alianzas con entidades como Samaritan son alternativas para atender esta demanda creciente.











