En la región Caribe, con la llegada de diciembre y la Navidad cambia la forma de habitar la casa. Aunque se lea extraño, así es: hay más reuniones, más gente entrando y saliendo, más comida que preparar y más horas de ventilador o aire acondicionado. A esa rutina se suman detalles que parecen menores, como abrir la nevera cada cinco minutos, dejar cargadores conectados todo el día o encender luces decorativas “por si acaso” hasta la madrugada.
Por eso, el aumento del consumo en Navidad no suele venir de un solo equipo, sino de un “todo al tiempo” que se vuelve costumbre. En una misma noche conviven cocina, entretenimiento, iluminación y climatización. Y en pequeños negocios de barrio, como tiendas, panaderías, ventas de comida, ese patrón se intensifica: más horas de atención, más luces, más refrigeración y más equipos funcionando sin pausas.
Por eso, queremos compartir consejos y tips a tener en cuenta en estos días de diciembre para evitar que el recibo de energía se suba por el alto consumo.











