La suspensión indefinida de la construcción del parque eólico Windpeshi, en la alta Guajira, ha acaparado la atención de gran parte del país, puesto que este es uno de los proyectos más grandes para la transición energética en Colombia.
El argumento de la empresa Enel es que debido a los constantes bloqueos de las comunidades wayuu, las obras solo han avanzado en un 40 %, aunque deberían estar en un fase final, lo que ha generado millonarios sobrecostos.
PREOCUPACIÓN











