Nairobi Carpio enfrenta hoy uno de los momentos más dolorosos de su vida. La muerte repentina de su último hijo, un bebé de solo tres meses y medio de nacido, se dio cuando era trasladado en una ambulancia desde el Hospital de Codazzi hacia una clínica de mayor complejidad en Valledupar, al parecer, porque el vehículo de emergencia no tenía oxígeno.
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Esta mujer contó que su calvario inició cuando llegó al Hospital de Codazzi, el pasado 19 de noviembre a las 7:00 de la noche en busca de atención médica para su pequeño hijo que presentaba diarrea. Llegó sola con su hijo en brazos y esperó paciente para que la atendieran, sin embargo, al ver que el pequeño empeoraba pidió nuevamente ayuda.











