Ni estando en la tranquilidad del hogar, Martín Enrique Ardila Ortiz, de 30 años de edad, se salvó de morir a manos de la delincuencia la noche del jueves. Hasta su casa entró un sujeto armado para intimidarlo y robarlo, pero al encontrar el más mínimo acto de resistencia le disparó sin piedad ante la mirada impotente de varios testigos.
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Ardila Ortiz, de oficio maestro de obra, recibió los balazos en el abdomen y en una pierna, situación que facilitó que el ladrón cumpliera su cometido en la humilde vivienda ubicada sobre la calle 11 del barrio Villa Country del municipio de Aguachica, sur del Cesar.











