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Análisis - 2 agosto, 2022

Análisis: Bajan proyecciones del PIB para 2022 y 2023

“El FMI presenta pronósticos más pesimistas sobre las perspectivas de la economía mundial”.

PIB
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Carlos Alberto Maestre.

“Vuelve el perro y jala el cuero”, dice el adagio. El Fondo Monetario Internacional- FMI-, acaba de publicar un informe sobre las perspectivas de la economía mundial para 2022 y 2023. Vamos de mal en peor, habrá menos crecimiento en lo que resta de este año y en el que viene. 

Según los cálculos del organismo internacional, la economía mundial crecería 3,2 por ciento en 2022 y 2,9 por ciento en 2023. Bastante menos a las publicadas en el mes de abril de este año. Más allá de las cifras porcentuales, esa reducción representa varios miles de millones de dólares. 

Las razones: la invasión de Rusia a Ucrania, la situación de la economía de Europa, la inflación y los riesgos de recesión en Estados Unidos y la situación de China. Por esa paradoja de la historia, a América Latina es a la región del mundo a la cual le va “menos mal”, si cabe el término, y – en esta- Colombia aún tiene municiones para afrontar la crisis que ya estamos viviendo, con inflación mundial, menor crecimiento y expectativas negativas por las razones antes señaladas. 

Lo cierto es que son tiempos difíciles, como consecuencia de las medidas económicas restrictivas, para atender el Covid 19, y sus efectos, y luego el conflicto Rusia-Ucrania, que ha generado muchos y diversos problemas al comercio de cereales y combustibles, principalmente. Se trata de un “frenazo”, en opinión de Pierre Olivier Gaurinchas, Director de Investigaciones del FMI. En nuestro concepto, el tema es mucho más complejo y el adjetivo debe ir más allá de un “frenazo”.

ESTADOS UNIDOS 

Estados Unidos, quizás la economía más importante del mundo, a raíz del manejo de la pandemia por el Covid 19, con los estímulos fiscales y monetarios, está sufriendo la inflación más alta en los últimos cuarenta años. Superior al 9 por ciento. 

A pesar de la generación de empleo, y la fuerza del consumo del país del Norte, la mayoría de los expertos coinciden en que afrontar la inflación tendrá un alto costo: una recesión económica. 

En efecto, las metas de crecimiento del FMI para Estados Unidos bajan a 2,3 por ciento en 2022, (en abril de este año se esperaba que se creciera 3,7 % y 2,3 por ciento para el próximo año). En términos muy objetivos: ya hay una “desaceleración” económica de hecho; el temor es una recesión, es decir un decrecimiento del PIB de EEUU, por dos trimestres consecutivos.  

En China, otro motor de la economía mundial, las noticias también son tristes.

EUROPA

El problema de Europa es otro. Otro contexto, otras causas. La invasión de Rusia a Ucrania, afectó el suministro de gas, petróleo y cereales en el mundo, pero principalmente en el viejo continente. 

Las tasas de crecimiento del PIB de esa parte del mundo se reducen a 2,6 por ciento este año y 1,2 por ciento en 2023. Si a estas cifras se les descuenta el crecimiento de población, se trata de unas tasas mínimas de crecimiento y esto representa una menor prosperidad económica. 

El problema en el suministro de energía, ha llevado a los principales países de la Unión Europea a buscar medidas para ahorrar energía, en general, y en el caso del gas, unos ahorros del 15 por ciento en la temporada invernal. 

Esto, para los europeos, significa un gran sacrificio en la vida cotidiana, por cuenta de las arbitrariedades del régimen del señor Vladimir Putin. 

Un acuerdo, auspiciado por las Naciones Unidas, permitirá la salida de varios miles de toneladas de alimentos producidos por Ucrania, noticia que representa un alivio para varios países, incluyendo Colombia; pero el conflicto aún no tiene indicios de llegar a su fin. 

Esa invasión de Rusia a Ucrania significará altos costos, en vidas, pero también en prosperidad económica para buena parte del viejo continente. Por su parte, la economía rusa sufrirá este año una contracción del 6 por ciento en su PIB. 

CHINA 

En el caso de China, otro motor de la economía mundial, las noticias también son tristes. Se esperaba un crecimiento del 4,4 por ciento, para 2022; y del 5,1 para 2023. Ahora, los pronósticos son de: 3,3 este año, y 4,6 el año próximo. China ha cerrado algunas regiones, por nuevos brotes de covid 19. 

Estas cifras son el crecimiento más bajo de la potente economía asiática, en los últimos cuarenta años. También ese menor crecimiento en China afecta a países como Colombia. 

AMÉRICA LATINA Y COLOMBIA 

Curiosamente, paradojas de la vida y de la economía, mientras en el resto del mundo los pronósticos son malos, América Latina es la única región del mundo, en la cual las cosas mejoran un poco. México crecerá 2,4 por ciento este año y 1,2 por ciento, en 2023. Ojo, para el próximo año en el país azteca se esperaba un crecimiento del 2,5 por ciento. México depende mucho de la economía de EEUU, y ese menor crecimiento donde el Tío Sam, afecta a los “manitos”. 

En el caso de Brasil, se espera un crecimiento de 1,7 por ciento para este año y del 1,1 por ciento el año que viene. Pero, teniendo en cuenta el gran tamaño de la economía del vecino Brasil, estamos hablando de cifras marginales. Es una economía muy grande y fuerte, y puede darse el lujo de ser bastante autárquica. 

Curiosamente, América Latina es la única región del mundo, en la cual las cosas mejoran un poco.

A MANERA DE CONCLUSIÓN

Y a Colombia, ¿cómo le va con todo este panorama? Obvio, si Estados Unidos crece menos, les compra menos a países como Colombia. La cuarta parte de nuestras exportaciones van para el país del norte, luego, evidentemente, nos afecta -y duro- tanto la desaceleración como la eventual recesión en América del Norte. Y un menor crecimiento en Europa, y en China, también nos afecta en Colombia. Desde allá nos compran café, carbón, entre otros productos.

Algo que nos favorece es que, en años electorales, el gobierno saliente agiliza la entrega de sus obras y el mismo proceso electoral mueve algunos negocios y estimula la demanda agregada. En concordancia con lo anterior, Colombia, según cifras de la OCDE, aún presenta buenos pronósticos en materia de crecimiento económico: 5,5 por ciento este año y 3 por ciento para 2023. Ojalá estas se mantengan.  

No obstante, es dura y compleja la coyuntura económica internacional que tendrá que afrontar el nuevo gobierno, liderado por Gustavo Petro Urrego, y José Antonio Ocampo, al frente del Ministerio de Hacienda, a partir del próximo 7 de agosto. 

Esa crisis en Europa, en China y Estados Unidos, con inflación y al borde de una recesión, la sentiremos en Colombia, sin lugar a dudas. Vía menos exportaciones, más inflación y menos acceso al crédito. 

El cambio de administración ayudará con los estímulos a los sectores que se quieren dinamizar como la industria, la agricultura y el turismo, entre otros. Pero, el nuevo equipo económico tendrá que ser muy creativo para buscar, a la vez: combatir la inflación interna, promover un crecimiento estratégico y sacar una reforma tributaria con un recaudo aproximado a los 50 billones anuales. Complicado el panorama; pero ahí está el reto: “entre más bravo es el toro, queda mejor la corrida”. 

(Documentación: Fondo Monetario Internacional. Página web. Cifras del Ministerio de Hacienda. Diario El Tiempo. Apuntes y datos de Carlos A. Maestre Maya). 

CARLOS A. MAESTRE/ ESPECIAL PARA EL PILÓN  

Análisis
2 agosto, 2022

Análisis: Bajan proyecciones del PIB para 2022 y 2023

“El FMI presenta pronósticos más pesimistas sobre las perspectivas de la economía mundial”.


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Carlos Alberto Maestre.

“Vuelve el perro y jala el cuero”, dice el adagio. El Fondo Monetario Internacional- FMI-, acaba de publicar un informe sobre las perspectivas de la economía mundial para 2022 y 2023. Vamos de mal en peor, habrá menos crecimiento en lo que resta de este año y en el que viene. 

Según los cálculos del organismo internacional, la economía mundial crecería 3,2 por ciento en 2022 y 2,9 por ciento en 2023. Bastante menos a las publicadas en el mes de abril de este año. Más allá de las cifras porcentuales, esa reducción representa varios miles de millones de dólares. 

Las razones: la invasión de Rusia a Ucrania, la situación de la economía de Europa, la inflación y los riesgos de recesión en Estados Unidos y la situación de China. Por esa paradoja de la historia, a América Latina es a la región del mundo a la cual le va “menos mal”, si cabe el término, y – en esta- Colombia aún tiene municiones para afrontar la crisis que ya estamos viviendo, con inflación mundial, menor crecimiento y expectativas negativas por las razones antes señaladas. 

Lo cierto es que son tiempos difíciles, como consecuencia de las medidas económicas restrictivas, para atender el Covid 19, y sus efectos, y luego el conflicto Rusia-Ucrania, que ha generado muchos y diversos problemas al comercio de cereales y combustibles, principalmente. Se trata de un “frenazo”, en opinión de Pierre Olivier Gaurinchas, Director de Investigaciones del FMI. En nuestro concepto, el tema es mucho más complejo y el adjetivo debe ir más allá de un “frenazo”.

ESTADOS UNIDOS 

Estados Unidos, quizás la economía más importante del mundo, a raíz del manejo de la pandemia por el Covid 19, con los estímulos fiscales y monetarios, está sufriendo la inflación más alta en los últimos cuarenta años. Superior al 9 por ciento. 

A pesar de la generación de empleo, y la fuerza del consumo del país del Norte, la mayoría de los expertos coinciden en que afrontar la inflación tendrá un alto costo: una recesión económica. 

En efecto, las metas de crecimiento del FMI para Estados Unidos bajan a 2,3 por ciento en 2022, (en abril de este año se esperaba que se creciera 3,7 % y 2,3 por ciento para el próximo año). En términos muy objetivos: ya hay una “desaceleración” económica de hecho; el temor es una recesión, es decir un decrecimiento del PIB de EEUU, por dos trimestres consecutivos.  

En China, otro motor de la economía mundial, las noticias también son tristes.

EUROPA

El problema de Europa es otro. Otro contexto, otras causas. La invasión de Rusia a Ucrania, afectó el suministro de gas, petróleo y cereales en el mundo, pero principalmente en el viejo continente. 

Las tasas de crecimiento del PIB de esa parte del mundo se reducen a 2,6 por ciento este año y 1,2 por ciento en 2023. Si a estas cifras se les descuenta el crecimiento de población, se trata de unas tasas mínimas de crecimiento y esto representa una menor prosperidad económica. 

El problema en el suministro de energía, ha llevado a los principales países de la Unión Europea a buscar medidas para ahorrar energía, en general, y en el caso del gas, unos ahorros del 15 por ciento en la temporada invernal. 

Esto, para los europeos, significa un gran sacrificio en la vida cotidiana, por cuenta de las arbitrariedades del régimen del señor Vladimir Putin. 

Un acuerdo, auspiciado por las Naciones Unidas, permitirá la salida de varios miles de toneladas de alimentos producidos por Ucrania, noticia que representa un alivio para varios países, incluyendo Colombia; pero el conflicto aún no tiene indicios de llegar a su fin. 

Esa invasión de Rusia a Ucrania significará altos costos, en vidas, pero también en prosperidad económica para buena parte del viejo continente. Por su parte, la economía rusa sufrirá este año una contracción del 6 por ciento en su PIB. 

CHINA 

En el caso de China, otro motor de la economía mundial, las noticias también son tristes. Se esperaba un crecimiento del 4,4 por ciento, para 2022; y del 5,1 para 2023. Ahora, los pronósticos son de: 3,3 este año, y 4,6 el año próximo. China ha cerrado algunas regiones, por nuevos brotes de covid 19. 

Estas cifras son el crecimiento más bajo de la potente economía asiática, en los últimos cuarenta años. También ese menor crecimiento en China afecta a países como Colombia. 

AMÉRICA LATINA Y COLOMBIA 

Curiosamente, paradojas de la vida y de la economía, mientras en el resto del mundo los pronósticos son malos, América Latina es la única región del mundo, en la cual las cosas mejoran un poco. México crecerá 2,4 por ciento este año y 1,2 por ciento, en 2023. Ojo, para el próximo año en el país azteca se esperaba un crecimiento del 2,5 por ciento. México depende mucho de la economía de EEUU, y ese menor crecimiento donde el Tío Sam, afecta a los “manitos”. 

En el caso de Brasil, se espera un crecimiento de 1,7 por ciento para este año y del 1,1 por ciento el año que viene. Pero, teniendo en cuenta el gran tamaño de la economía del vecino Brasil, estamos hablando de cifras marginales. Es una economía muy grande y fuerte, y puede darse el lujo de ser bastante autárquica. 

Curiosamente, América Latina es la única región del mundo, en la cual las cosas mejoran un poco.

A MANERA DE CONCLUSIÓN

Y a Colombia, ¿cómo le va con todo este panorama? Obvio, si Estados Unidos crece menos, les compra menos a países como Colombia. La cuarta parte de nuestras exportaciones van para el país del norte, luego, evidentemente, nos afecta -y duro- tanto la desaceleración como la eventual recesión en América del Norte. Y un menor crecimiento en Europa, y en China, también nos afecta en Colombia. Desde allá nos compran café, carbón, entre otros productos.

Algo que nos favorece es que, en años electorales, el gobierno saliente agiliza la entrega de sus obras y el mismo proceso electoral mueve algunos negocios y estimula la demanda agregada. En concordancia con lo anterior, Colombia, según cifras de la OCDE, aún presenta buenos pronósticos en materia de crecimiento económico: 5,5 por ciento este año y 3 por ciento para 2023. Ojalá estas se mantengan.  

No obstante, es dura y compleja la coyuntura económica internacional que tendrá que afrontar el nuevo gobierno, liderado por Gustavo Petro Urrego, y José Antonio Ocampo, al frente del Ministerio de Hacienda, a partir del próximo 7 de agosto. 

Esa crisis en Europa, en China y Estados Unidos, con inflación y al borde de una recesión, la sentiremos en Colombia, sin lugar a dudas. Vía menos exportaciones, más inflación y menos acceso al crédito. 

El cambio de administración ayudará con los estímulos a los sectores que se quieren dinamizar como la industria, la agricultura y el turismo, entre otros. Pero, el nuevo equipo económico tendrá que ser muy creativo para buscar, a la vez: combatir la inflación interna, promover un crecimiento estratégico y sacar una reforma tributaria con un recaudo aproximado a los 50 billones anuales. Complicado el panorama; pero ahí está el reto: “entre más bravo es el toro, queda mejor la corrida”. 

(Documentación: Fondo Monetario Internacional. Página web. Cifras del Ministerio de Hacienda. Diario El Tiempo. Apuntes y datos de Carlos A. Maestre Maya). 

CARLOS A. MAESTRE/ ESPECIAL PARA EL PILÓN