Cada ser humano llega a este mundo con propósitos trazados desde el vientre de su madre, el asunto está en qué le toca a él (ser) en su camino descubrir en su andar dichos propósitos.
Por qué una fábrica industrial, la primera compañía multinacional procesadora de alimentos en el mundo, ¿tiene sede en nuestro departamento? ¿Nada menos y nada más que en el corazón de un territorio cómo el Valle del Cacique Upar? Porque fue un propósito de un hombre de visión, fue la generosidad de un ser humano apodado ‘Pepe’ y apellidado por partida doble como Castro, quien quiso hacer de su pueblo un territorio de desarrollo económico, de progreso y no escatimó en dar una generosa porción de sus predios a esta multinacional para que posaran sus ojos en este territorio enclavado en el corazón del mundo (Sierra Nevada) pero a su vez (en aquel entonces) marginado por la ausencia de buenas vías de comunicación.











