ANÁLISIS

Las travesuras de ‘Wicho’ Sánchez

El pasado 22 de octubre murió el compositor vallenato ‘Wicho’ Sánchez, autor de la conocida canción ‘La banda está borracha’. Tenía 82 años y dejó un legado en la cultura vallenata. El compositor Julio Oñate Martínez escribió sobre su faceta alegre y picaresca.

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Las travesuras de ‘Wicho’ Sánchez

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Innumerables episodios, matizados todos por el avispamiento en su constante trajín musical que el recreó con su ingeniosa chispa y gracia natural, hacían de Sánchez una figura central en las auténticas parrandas vallenatas.

Años atrás en un Festival Vallenato, don Jorge Dangond y el doctor Crispín Villazón, parrandeaban con Abel Antonio Villa en el Club Valledupar, y, tras varias horas escuchando aires bajeros del viejo Magdalena, mandaron a buscar a los ‘Lazeros Vallenatos’, el primer conjunto de ‘Wicho’ Sánchez, quienes le cambiaron el color a la música, con cantos tradicionales de nuestros autores, con la evidente molestia del padre del acordeón al sentirse un poco desplazado por aquellos intrusos. Finalizada la tarea, el doctor Crispín indagó sobre el valor del toque y Abel Antonio, por su edad y jerarquía, tomó la vocería de todos: “son ochocientos pesos doctor y yo me encargo de darle a los muchachos lo de ellos”. –“Eso era un platal en esa época”-, comenta Sánchez. Crispín le entregó el dinero al maestro y este a ‘Wicho’, que era el cantante y líder del grupo, le dio cien pesos y a Florentino Montero, Rodolfo Castilla y ‘Fello’ Calderón cincuenta para cada uno. –“Todos quedamos heridos”, me comentó Sánchez, pero don Jorge quiso colaborar también, pero como no cargaba efectivo”, le dijo a Abel Antonio: “pase por la mañana a mi casa por otros ochocientos”-, con el general beneplácito que esto produjo en los músicos de ambos grupos.

Sánchez sabía que don Jorge era tempranero y, con su tropa, desde las seis de la mañana se le parquearon en la puerta del edificio Dangond a esperarlo; efectivamente a las siete de la mañana apareció con el cheque en la mano –“¿y el señor Villa dónde está?”-, preguntó. –“El amaneció un poco indispuesto y nos encomendó que le cambiáramos el cheque y que allá en la posada hacemos la repartía”, dijo Sánchez-. A las ocho en punto cambiaron el cheque. Cada uno cogió rumbos diferentes sin volverse a asomarse por la plaza Alfonso López, donde anteriormente se desarrollaba el Festival.

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