A pesar de las muchas comunicaciones relacionadas con la gran responsabilidad que tenemos todos los estamentos de la sociedad, públicos y privados, dirigidas a la Presidencia de la República, a los Ministerios de Relaciones Exteriores, de Educación, de Comunicaciones, de Comercio Industria y Turismo, y de Cultura, así como a las Gobernaciones del Magdalena Grande, a los Alcaldes de sus capitales y a la Contraloría General de la República, debidamente coordinadas por la Corporación Clúster de la Cultura y la Música Vallenata, no se asimila la importancia y la dimensión que encierra este reconocimiento de la Unesco, el cual se ha tomado, muy alegremente, como un premio para una representativa expresión cultural del Caribe colombiano.
Los miembros del Equipo de Trabajo que tuvo la responsabilidad de lograr el reconocimiento de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación y de la Unesco en el orden internacional en calidad de “necesidad urgente de salvaguardia”, Santander Durán Escalona, Rosendo Romero Ospino, Adrián Villamizar Zapata, Stella Durán Escalona y Carlos Llanos Diazgranados, con el reconocimiento de Lolita Acosta Maestre q.e.p.d., tenemos conciencia clara de que no se trata de un premio, sino de una voz de alerta sobre la posible desaparición de uno de los elementos de mayor incidencia en la identidad cultural de la región Caribe y que ha penetrado otras culturas del orden nacional.
Es una gran responsabilidad la que tenemos, no solamente ante la Unesco, sino ante la comunidad en general, de demostrarle a esta entidad que seremos capaces de generar espacios que permitan garantizar la preservación de la manifestación, antes de la realización de la próxima Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, la cual debe llevarse a cabo dentro de cuatro años, a partir del primero de diciembre de 2015, tiempo del que estamos próximos a cumplir un año y medio, en el que no hemos atendido, en su debida proporción, la implementación de las medidas de salvaguardia recomendadas en el Plan Especial Salvaguardia –PES-. No han surtido ningún efecto las diferentes propuestas y correspondencia que sobre el particular ha presentado la Secretaría Técnica del Comité de Seguimiento al PES, ni los pronunciamientos de sus miembros, a pesar de haber obligatoriedad legal para la aplicación del 0.5% de los recursos del IVA a la telefonía celular y de ser objeto de aplicación presupuestal en los diferentes planes de desarrollo municipales y departamentales. Se observan acciones de poca trascendencia e impacto para el fin que se persigue, habida cuenta de que responden a proyectos que se venían adelantando, antes de producirse el reconocimiento de la Unesco, como son algunos apoyos a escuelas de música vallenata, apoyos a festivales de este género y a escasa promoción radial y televisiva de composiciones vallenatas y las historias que contienen las vivencias de los juglares que le han dado relevancia a la música vallenata tradicional.











