La lectura de los tres primeros capítulos del texto ‘Comunidad: en busca de seguridad en un mundo hostil’ del sociólogo contemporáneo Zygmunt Bauman (2006) permite reflexionar sobre aspectos como la búsqueda de la felicidad del ser humano en sociedad o comunidad punto de partida del mito de Tántalo: “uno puede ser feliz, o al menos inconsciente y despreocupadamente feliz, solo mientras conserve la inocencia: mientras uno disfrute su felicidad en tanto que se mantiene ignorante de las cosas que le hacen feliz… uno sólo puede ser verdaderamente feliz mientras no sepa cuán verdaderamente feliz es”.
En medio de la búsqueda por la felicidad aparecen conflictos y disputas permanentes, pero la gente se mantiene unida a pesar de los factores de tensión. “EI entendimiento común solo puede ser un «logro», que se alcanza (si es que se alcanza) al final de un prolongado y tortuoso trabajo de discusión persuasión en la agotadora competencia con un número indefinido de potencialidades diferencias”.
Aparece la comunidad del entendimiento común, incluso aunque se alcance, seguirá por tanto siendo frágil y vulnerable, siempre necesitada de vigilancia, fortificación y defensa. El ser humano por naturaleza está en la búsqueda de pertenecer a un grupo social. Eric Hobsbawm, afirma: “Hombres y mujeres buscan grupos a los que puedan pertenecer, de forma cierta y para siempre, en un mundo en que todo lo demás cambia y se desplaza, en el que nada más es seguro”. Jack Young aportó una glosa sucinta y penetrante a la observación y comentario de Hobsbawm: “La identidad se inventa justo cuando se colapsa la comunidad”. Así las cosas, identidad significa destacar, ser diferente y único en virtud de esa diferencia, por lo que la búsqueda de la identidad no puede sino dividir y separar.











