30 noviembre, 2020

Alberto ‘Beto’ Rada, con 60 canciones inéditas buscó la corona de Rey Vallenato

Hace un año se despidió de la vida el hombre conocido como ‘El gallo negro’, ese que nunca descansó hasta alcanzar el máximo honor en el Festival Vallenato.

Alberto Constantino Rada Ospino, nacido en El Difícil, Magdalena, el 18 de agosto de 1941, buscó la corona de Rey Vallenato durante 15 años, hasta que en 1993 la alcanzó, siendo la persistencia su virtud inocultable.

A la persistencia se le suma la presentación de canciones inéditas de su autoría, que sumaron 60, distribuidas en 15 paseos, 15 merengues, 15 sones y 15 puyas. El récord que ostenta ‘Beto’ Rada será imbatible para las nuevas generaciones porque fue incansable, talentoso y muy pegado a las raíces de ese vallenato de historias cotidianas, con esa cadencia y alegría al ejecutar el acordeón.

Cada año ‘Beto’ Rada hacía una preparación minuciosa, y a pesar que en muchas ocasiones estuvo cerca, siete veces segundo e igual número en el tercer puesto, no se arrugó, sino que confiaba en su manera de ejecutar el instrumento sagrado del vallenato, tal como le había enseñado su papá, el juglar Francisco ‘Pacho’ Rada Batista. Aquella hazaña sucedió hace 27 años en la tarima ‘Francisco El Hombre’ de la Plaza Alfonso López, cuando él contaba con 52 años.

En esa ocasión interpretó y cantó las siguientes canciones de su autoría: paseo, ‘El gallo negro’; merengue, ‘Llegó el pollo a la valla’; son, ‘Cuando yo muera’; y la puya, ‘Yo soy el que toca y canta’. En la caja lo acompañó Renzo Sierra, y en la guacharaca, su hijo, Roberto Rada Andrade. A los pocos días de alzarse con la anhelada victoria compuso una canción donde plasmó su testimonio de haber escrito su nombre con letras de oro en la historia del Festival de la Leyenda Vallenata.

Se oyeron versos bonitos de mi memoria

quedó mi nota plasmada en el pedestal,

y con mi nombre y mi apellido

pasé a la historia del festival.

En aquella ocasión cuando tuvo en sus manos el esquivo trofeo entregó la más precisa declaración que estuvo pegada a sus sentimientos: “Me llené de gran emoción. Puedo decir que en el marco de mi corazón están mis padres Francisco Rada y María Ospino, mi esposa, María del Socorro Andrade, mis ocho hijos, toda mi familia y haber sido Rey Vallenato es lo máximo en mi vida folclórica”.

Enseguida añadió. “Me faltó poco por hacer. Todo lo que he realizado está bueno. He servido al vallenato con amor y espero nunca olviden a este viejo, ‘El gallo negro’, que no pidió nada y dió mucho”.

‘Beto’ Rada durante 70 años estuvo tocando su acordeón. Todo comenzó cuando tenía ocho años y se le presentó a su padre ‘Pacho’ Rada, tocándole la canción ‘El cerrote’. En ese momento la admiración del legendario acordeonero fue total, dándole el visto bueno a su hijo para que continuara, no sin antes recalcarle que fuera fiel a la música vallenata auténtica. Y de esa línea nunca se salió.

El Rey Vallenato ‘Beto’ Rada, en su casa siempre tuvo los trofeos y reconocimientos ganados en distintas batallas folclóricas – Foto Daniel Gutiérrez Palomino.

EL GALLO NEGRO

‘Beto’ Rada, acordeonero de dinastía, siempre hizo referencia a que era un gallo que iba listo a pelear con el acordeón al pecho. Él se puso el nombre de ‘El gallo negro’ haciendo varias canciones festivaleras.

Yo si soy el gallo negro

Uepaja,

el que no respeta pinta

pa&#39 pelear

Yo sí soy el gallo negro

Uepaje,

que llegando a la gallera

se vá a vé.

También se recuerda la canción ‘Volvió el gallo’, donde daba a conocer su valentía con el acordeón y las ganas de complacer al pueblo vallenato.

Ya volvió el gallo a la valla

dice el pueblo vallenato,

seguro que va a traernos

otras nuevas melodías.

Este acordeonero veterano el día que le correspondió la despedida ante la coronación de un nuevo monarca, cantó una obra sentida y llena de las realidades de su vida.

Aquí está el Rey Vallenato del año 93

vengo a entregar la corona,

y me dan ganas de llorar

y aquel que se la entregue

tiene que tocá y cantá

porque yo con sacrificio

así fue que me la gané.

En el año 2014, el Rey Vallenato tuvo una satisfacción que anhelaba y era ver una de sus canciones grabadas por el cantante Silvestre Dangond. Efectivamente, en la producción musical ‘Sigo invicto’ apareció ‘El mismo de siempre’. Todo pasó cuando ‘Beto’ Rada fue invitado por el cantante para escuchar sus canciones en la casa de su manager Carlos Bloom.  Él tomó su acordeón y comenzó a tocar y cantar con una firmeza extraordinaria para lograr el objetivo.

Como soy noble y sencillo muchos se imaginan

que no me doy la importancia que me debo dar,

son personas ignorantes que viven la vida

confunden la petulancia con la honestidad.

Ay no se equivoquen conmigo

que soy el mismo de siempre

Yo vivo feliz con mi gente

y mi gente feliz conmigo.

No muy bien había terminado la primera estrofa, Silvestre dijo: “Maestro, esa es”, pero él insistió en que le escuchara otra. Entonces, se ratificó que esa era. Cuando todo había quedado definido ‘Beto’ Rada hizo una petición para que mejor no le grabara a él, sino a su hijo, el compositor Eliécer ‘Cheche’ Rada. Silvestre lo abrazó y le manifestó. “Maestro, que nobleza la suya, pero voy a grabarle a usted, porque su hijo es joven y le vendrán muchas oportunidades”.

Así de ese tamaño era ‘Beto’ Rada, el mismo de siempre, porque se la pasó el mayor tiempo de su vida abrazando más a su acordeón que a su propia mujer. El mismo que no supo doblegarse en las derrotas, porque en el camino había desquite.

LOS ÚLTIMOS DÍAS DEL REY VALLENATO

 Los constantes quebrantos de salud hicieron que se retirara de las parrandas, no volviera a grabar, ni hacer sus recorridos por esos pueblos donde lo admiraban y aplaudían.

Quedó conminado a estar paseándose entre la sala y el cuarto hasta que una isquemia cerebral lo hizo estar recluido en un centro asistencial donde falleció el sábado 30 de noviembre de 2019, siendo sepultado con todos los honores por su gesta que lo llevó a ser ese Rey Vallenato que nunca claudicó hasta que obtuvo la victoria.

Aquel hijo, Eliécer ‘Cheche’ Rada, a quien llevó ante Silvestre Dangond para que le grabara, sigue en la lucha musical, defendiendo su dinastía y próximamente entregará en su voz la canción ‘Regalo de Dios’.

Este es el homenaje escrito al hijo de Francisco Rada Batista y María del Rosario Ospino Ospino, quien se gastó largos años tocando su acordeón y siendo ejemplo de persistencia, fe y amor al folclor. Además de sumar 60 canciones inéditas para al final coronarse como Rey Vallenato.

Por Juan Rincón Vanegas @juanrinconv