Hace 50 años el compositor Adolfo Rafael Pacheco Anillo estuvo buscando la fórmula precisa para unir al pueblo vallenato con el sabanero, y la encontró de la manera que llegara directo a su sentimiento. No había de otra, lo hizo con una canción donde letra y melodía tuvieron el encanto suficiente para lograr el objetivo encomendado por su corazón.
El hijo querido de San Jacinto, Bolívar, quien recientemente sumó 79 años de prolífica vida, y que en el año 2005 fue declarado ‘Rey vitalicio’ del Festival de la Leyenda Vallenata, ante la inminencia de una grabación, y teniendo en la punta de la lengua el verso “Pa’ que el pueblo vallenato, meciéndose en ella cante”, tiñó en su memoria los recuerdos de aquellos paisajes y personajes comunes que le dieron vida a la canción ‘La hamaca grande’.
“Cincuenta años. Cómo pasa el tiempo”, fue lo primero que expresó. Pensó un poco, y continuó: “Con esa canción logré meter sin tanto esfuerzo en esa cama colgante, como muchos la llaman, a esos dos pueblos con su folclor y sus costumbres”.











