A partir de la 1:00 de la madrugada inicia la vigilia en el barrio La Victoria, al suroriente de Valledupar, a partir de ese momento empiezan a correr cuatro horas y media vitales para poder recolectar agua, puesto que ese es el único horario en el que a través de sus grifos pueden abastecerse del preciado líquido.
La necesidad de recolectar el agua que solo llega con baja intensidad a sus hogares durante la madrugada mantiene a los habitantes de este sector padeciendo de un insomnio forzado, según denunció Meredith Martínez, encargada del hogar comunitario o centro de atención infantil del barrio.
“Para poder laborar tengo que levantarme a la una o dos de la madrugada para recoger el poquito de agua para poder sostener a los niños. Hay noches que no nos llega ni miga de agua, ya esta es una situación invivible y no es porque ahora esté el fenómeno de El Niño, es desde hace mucho tiempo”, expresó la mujer que diariamente atiende a 13 menores.











