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Columnista - 2 mayo, 2013

Viviendas gratuitas: Convivencia y sostenibilidad

Con satisfacción asistimos al acto protocolario de la entrega de las primeras 320 viviendas gratuitas del Proyecto NANDO MARIN, en donde se construirán 2.000 apartamentos para la población en condición de desplazamiento, damnificados por desastres naturales e incluidos en la estrategia UNIDOS contra la pobreza extrema

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Por: Claudia Patricia Núñez Padilla

Con satisfacción asistimos al acto protocolario de la entrega de las primeras 320 viviendas gratuitas del Proyecto NANDO MARIN, en donde se construirán 2.000 apartamentos para la población en condición de desplazamiento, damnificados por desastres naturales e incluidos en la estrategia UNIDOS contra la pobreza extrema, fue muy emocionante ver a las familias recibir las escrituras de sus apartamentos, escuchar sus testimonios de lucha y larga espera por su casa, pero más allá del impacto mediático de este hecho con dormida presidencial incluida, del reconocimiento de Juan Manuel Santos al consorcio constructor MS-Construcciones & Prabic por la calidad de las viviendas en donde durmió, al Alcalde por su liderazgo y de éste a su vez a la Gerente de Fonvisocial por la gestión que ha venido desempeñando, muy merecidos todos, quiero enfatizar en que la labor más importante con estas familias apenas comienza y es la de brindarles un acompañamiento social para que puedan adaptarse a su nuevo estilo de vida, estilo al que no están acostumbrados y que tiene como base el respeto, la tolerancia y la sujeción a las normas que les exige el vivir en propiedad horizontal, en donde no sólo tendrán la calidad de copropietarios sino que deberán comportarse como tal, adquiriendo derechos pero también obligaciones, es por ello que urge que estas familias sean capacitadas en el conocimiento de los reglamentos de propiedad horizontal de una manera pragmática y a la medida del nivel educativo de la mayoría de estos hogares y es apenas lógico que quienes lideren este proceso, pues sean los mismos actores involucrados en la atención a las familias desde el mismo momento de la postulación hasta la legalización de la propiedad que habitarán, es decir, la Caja de Compensación Familiar COMFACESAR quien tuvo la responsabilidad de inscribir a las familias beneficiarias, el Constructor del Proyecto, FONVISOCIAL, la Red Unidos, el Municipio de Valledupar, deben continuar trabajando de manera coordinada para apoyar a estos beneficiarios.

Pero si aunar esfuerzos en lograr una armónica convivencia entre los futuros habitantes de estos apartamentos es vital, no lo es menos el hecho de que también se debe proporcionar una infraestructura urbanística, dada la ubicación del proyecto, en la periferia de la ciudad, consistentes en parques, ciclo- rutas, puestos de salud, hospitales, colegios, medios de transporte que conecte a los beneficiarios con el centro de la ciudad ó con el lugar donde trabajan pues solo así se estarán dando los presupuestos mínimos para que este proyecto sea sostenible en el tiempo y no terminemos lamentándonos porque las familias han abandonado sus viviendas porque no se previó un desarrollo urbanístico alrededor del mismo, como ha sucedido en otros países como México y Brasil, de donde fue replicado en nuestro país el modelo de las viviendas gratuitas.

 Acorde con este aspecto, celebramos el anuncio del señor Alcalde de importantes inversiones en la zona, como adecuación de una cancha de futbol, construcción de un centro de desarrollo integral (CDI) para la atención de los niños de 0 a 5 años, la terminación del megacolegio que actualmente se construye, de esta manera se estaría garantizando no sólo el éxito del proyecto habitacional sino creando las condiciones para brindarles a estos hogares una mejor calidad de vida, con un equipamiento urbano acorde con las necesidades del hábitat actuales que los dignifiquen.

 

Columnista
2 mayo, 2013

Viviendas gratuitas: Convivencia y sostenibilidad

Feel the sand on your feet, not your wardrobe weight.
Claudia Nùñez Padilla

Con satisfacción asistimos al acto protocolario de la entrega de las primeras 320 viviendas gratuitas del Proyecto NANDO MARIN, en donde se construirán 2.000 apartamentos para la población en condición de desplazamiento, damnificados por desastres naturales e incluidos en la estrategia UNIDOS contra la pobreza extrema


Por: Claudia Patricia Núñez Padilla

Con satisfacción asistimos al acto protocolario de la entrega de las primeras 320 viviendas gratuitas del Proyecto NANDO MARIN, en donde se construirán 2.000 apartamentos para la población en condición de desplazamiento, damnificados por desastres naturales e incluidos en la estrategia UNIDOS contra la pobreza extrema, fue muy emocionante ver a las familias recibir las escrituras de sus apartamentos, escuchar sus testimonios de lucha y larga espera por su casa, pero más allá del impacto mediático de este hecho con dormida presidencial incluida, del reconocimiento de Juan Manuel Santos al consorcio constructor MS-Construcciones & Prabic por la calidad de las viviendas en donde durmió, al Alcalde por su liderazgo y de éste a su vez a la Gerente de Fonvisocial por la gestión que ha venido desempeñando, muy merecidos todos, quiero enfatizar en que la labor más importante con estas familias apenas comienza y es la de brindarles un acompañamiento social para que puedan adaptarse a su nuevo estilo de vida, estilo al que no están acostumbrados y que tiene como base el respeto, la tolerancia y la sujeción a las normas que les exige el vivir en propiedad horizontal, en donde no sólo tendrán la calidad de copropietarios sino que deberán comportarse como tal, adquiriendo derechos pero también obligaciones, es por ello que urge que estas familias sean capacitadas en el conocimiento de los reglamentos de propiedad horizontal de una manera pragmática y a la medida del nivel educativo de la mayoría de estos hogares y es apenas lógico que quienes lideren este proceso, pues sean los mismos actores involucrados en la atención a las familias desde el mismo momento de la postulación hasta la legalización de la propiedad que habitarán, es decir, la Caja de Compensación Familiar COMFACESAR quien tuvo la responsabilidad de inscribir a las familias beneficiarias, el Constructor del Proyecto, FONVISOCIAL, la Red Unidos, el Municipio de Valledupar, deben continuar trabajando de manera coordinada para apoyar a estos beneficiarios.

Pero si aunar esfuerzos en lograr una armónica convivencia entre los futuros habitantes de estos apartamentos es vital, no lo es menos el hecho de que también se debe proporcionar una infraestructura urbanística, dada la ubicación del proyecto, en la periferia de la ciudad, consistentes en parques, ciclo- rutas, puestos de salud, hospitales, colegios, medios de transporte que conecte a los beneficiarios con el centro de la ciudad ó con el lugar donde trabajan pues solo así se estarán dando los presupuestos mínimos para que este proyecto sea sostenible en el tiempo y no terminemos lamentándonos porque las familias han abandonado sus viviendas porque no se previó un desarrollo urbanístico alrededor del mismo, como ha sucedido en otros países como México y Brasil, de donde fue replicado en nuestro país el modelo de las viviendas gratuitas.

 Acorde con este aspecto, celebramos el anuncio del señor Alcalde de importantes inversiones en la zona, como adecuación de una cancha de futbol, construcción de un centro de desarrollo integral (CDI) para la atención de los niños de 0 a 5 años, la terminación del megacolegio que actualmente se construye, de esta manera se estaría garantizando no sólo el éxito del proyecto habitacional sino creando las condiciones para brindarles a estos hogares una mejor calidad de vida, con un equipamiento urbano acorde con las necesidades del hábitat actuales que los dignifiquen.