Jorge Antonio Oñate Dangond nació con música a su alrededor. Siendo el legado vivo de «El Jilguero de América», el gran Jorge Oñate, desde pequeño supo que se iba a dedicar a la música y, aunque probó otros caminos y la vida lo llevó a otras ciudades, la música siempre volvía y le tocaba a la puerta. Hasta que decidió seguir de lleno ese camino que parecía predestinado.
De pequeño miraba a su padre con admiración y veía algo que podía ser para él, algo en lo que se veía reflejado. Nació sabiendo que iba a terminar en la música.
Jorge Antonio en la música
Al empezar a estudiar Música en Bogotá, se dio cuenta de que en la carrera se estudiaba “una música muy profesional, estudiaban la música desde el año 1600, y yo pensaba ‘esta no es la música que yo quiero, yo quiero la música que la gente siente y lo que me interesa a mí es llegarle a la gente’”, afirma Jorge Antonio.











