La Feria del Dulce Vallenato es uno de los principales atractivos de la ciudad durante las celebraciones de Semana Santa, con cientos de locales y visitantes que se acercan a la Plaza Alfonso López y el Parque de los Algarrobillos para degustar los manjares de nuestra tierra.
Con el pasar de los años, la tradición pasó de las casas a los vecindarios, de los vecindarios a los parques y de los parques a las plazas, popularizando más los dulces artesanales, con varios de ellos volviéndose los preferidos por los vallenatos.
Bajo esa premisa, el diario EL PILÓN se acercó a uno de los puntos donde se celebra la Feria del Dulce Vallenato, para preguntarle a las dulceras y visitantes: ¿cuál es el dulce insignia de estas fechas?
La Feria del Dulce Vallenato es uno de los principales atractivos de la ciudad durante las celebraciones de Semana Santa. Foto: Said Armenta.
La mayoría de los encuestados no pudieron quedarse sólo con uno o dos dulces; sin embargo, hubo dos que fueron mencionados por todos los que compartieron su opinión: el dulce de ñame y el dulce de coco.
Pese al pasar de los años y la innovación de las dulceras de la región, que cada vez presentan nuevas ideas y recetas para los dulces que aman los vallenatos en la Semana Santa, lo tradicional sigue en pie.
Tradición en su mesa: así se preparan
Si desea recrear en casa los sabores más buscados de esta Feria del Dulce, aquí le dejamos la guía básica de preparación:
Dulce de Ñame
Ingredientes: 2 libras de ñame espino, 2 litros de leche, 1.5 libras de azúcar y canela en astillas.
Preparación: Pelar y cocinar el ñame en agua hasta que ablande. Licuarlo con la leche y pasar la mezcla a un caldero de fondo grueso. Agregar el azúcar y la canela. Cocinar a fuego lento, revolviendo constantemente con cuchara de palo para evitar que se pegue. Estará en su punto cuando la mezcla espese y se vea el fondo del caldero.
Dulce de Coco
Ingredientes: 2 cocos grandes, 1 libra de azúcar (o panela), canela y clavos de olor.
Preparación: Rallar la pulpa del coco (sin la piel oscura). En un caldero, mezclar el coco rallado con el azúcar y las especias. Si desea una textura más suave, puede añadir un poco de leche. Cocinar a fuego medio removiendo con frecuencia hasta que el almíbar se reduzca y el coco tome un aspecto brillante y cristalizado.







