El Miércoles Santo es una de las jornadas más significativas dentro de la Semana Santa, al representar un momento clave en la antesala de la pasión de Jesucristo.
De acuerdo con la tradición cristiana, este día conmemora la traición de Judas Iscariote, quien acordó entregar a Jesús a las autoridades religiosas a cambio de treinta monedas de plata. Este hecho marca un punto de quiebre en la narrativa bíblica, dando paso a los acontecimientos que culminan con la crucifixión.
Origen y contexto religioso
El origen del Miércoles Santo se encuentra en los relatos de los evangelios, donde se narra cómo Judas negocia la entrega de Jesús, motivado por intereses económicos. Este acto es considerado una de las traiciones más representativas en la historia del cristianismo.











