Lina de Armas Daza regresa a la gerencia del Hospital Rosario Pumarejo de López, pero su permanencia en el cargo es estrictamente temporal. A través de una Resolución, la superintendente Nacional de Salud, María Godoy Casadiego, suspendió de manera provisional la remoción de la funcionaria para acatar la medida cautelar del Juzgado Quinto Civil del Circuito de Valledupar.
El retorno de De Armas se mantendrá, por ahora, hasta que el juez estudie las pruebas y emita un fallo de fondo dentro de la acción de tutela que ella interpuso alegando la vulneración de sus derechos al debido proceso y al mínimo vital. Es decir, en los próximos días el despacho judicial definirá si queda en elcargo o si levanta la medida y avala su salida del centro asistencial.
Su reemplazo, Víctor Augusto Pedraza López, alcanzó a asumir el puesto el pasado 8 de octubre, un día antes de que el juzgado frenara el cambio. Por esa razón, la Supersalud le ordenó a Pedraza realizar un empalme coordinado para devolverle la administración a De Armas y garantizar que ella actúe nuevamente como única representante legal de la entidad mientras se resuelve el pleito jurídico.










