VALLEDUPAR

La identidad del Desfile de Piloneras

En 1981, Consuelo Araujonoguera y Cecilia ‘La Polla’ Monsalvo integraron al Festival de la Leyenda Vallenata el Desfile de Piloneras como el acto de apertura, constituyéndose en un elemento fundamental de nuestra tradición porque simboliza nuestra riqueza cultural, la identidad y la perseverancia de nuestras raíces.

Por-Consuelo-Inés-Molina-Meza.web.

Por-Consuelo-Inés-Molina-Meza.web.

canal de WhatsApp

Las piloneras tienen su origen en el pilón, canto popular de autor anónimo mantenido por la tradición oral como herencia sentimental y costumbrista de uno de los más arraigados rituales domésticos; como lo eran, para nuestras abuelas, la pilada y elaboración de los alimentos a base de maíz.

Del canto que las mujeres acompañaban con los movimientos rítmicos del golpe de la mano del pilón sobre la concavidad de este, repleta de granos de maíz, fue surgiendo el baile que más tarde, con el correr de los tiempos, se convirtió en danza en la que se destaca la representación del hombre y la mujer en las labores del campo.

En 1981, Consuelo Araujonoguera y Cecilia ‘La Polla’ Monsalvo integraron al Festival de la Leyenda Vallenata el Desfile de Piloneras como el acto de apertura, constituyéndose en un elemento fundamental de nuestra tradición porque simboliza nuestra riqueza cultural, la identidad y la perseverancia de nuestras raíces.

Recomendado: Desde hace 40 años ‘Ausencia sentimental’ no se borra del corazón vallenato

Desde hace un tiempo he percibido la necesidad de escribir sin mayor pretensión, pero con el aliento de intentar develar a los ojos de coterráneos y visitantes la esencia e identidad del desfile de piloneras, sobre todo para atender ciertas voces críticas que, aunque no son en número significativas ni constituyen una amenaza para la tradición, sí hacen un ruido innecesario, el cual termina obedeciendo naturalmente a los desafíos y críticas que enfrentan en los tiempos actuales todas las tradiciones.

Estas voces insisten en compararlo con el Carnaval de Barranquilla, sugiriendo que el Desfile de Piloneras es monótono y debe incluir carrozas, bailarinas lujosamente vestidas, personajes de la farándula, figuras emergentes en plataformas TikTok y YouTube, influencers y cuanto personaje se les ocurra pueda hacer “vistoso” el desfile.

Es preciso, sobre este punto, reconocer que dado el poder de influencia de los influencers en la opinión pública, resulta de suma importancia que su labor vaya mucho más allá de la estética y utilicen sus plataformas para promover un mensaje auténtico de defensa de nuestras tradiciones y cultura; y de esta manera reafirmar que la tradición puede entablar un diálogo con el presente sin perder su esencia; como en efecto se hace a través de las redes sociales institucionales, como una de las formas válidas de promocionarla, para difundir y compartir información sobre ella.

¿Por qué preservar la tradición?

Ante tal situación, creo importante contribuir en algo a ilustrar sobre la importancia de preservar la tradición y la relevancia del Desfile de Piloneras, invitando a enfocarnos con orgullo en nuestra tradición como un reflejo de nuestra historia y valores, entendiendo quiénes somos, de dónde venimos y así poder conectar con nuestras raíces.

Es por eso que la invitación es a admirar y resaltar en el Desfile de Piloneras la forma como nuestras bailarinas van ataviadas con un hermoso vestido, que no puede ir adornado con luces de lentejuelas y adornos llamativos que desdibujen su verdadera autenticidad; sencillamente, porque nuestras abuelas en sus madrugadas de trabajo en la molienda del maíz no buscaban destacar por su belleza o estatus, ni impresionar a nadie, ellas eran conscientes de su responsabilidad en contribuir en la alimentación de su familia; por ende, el vestido de pilonera busca capturar la esencia de la sencillez y elegancia de las matronas de antaño, reflejando la autenticidad y pureza de la cultura tradicional del Festival Vallenato.

Recomendado: ¿Qué le hace falta al Festival Vallenato para ser más viral?

En este orden de ideas, tampoco debemos usar altas y suntuosas carrozas, porque la esencia del desfile de piloneras no es buscar espectacularidad ni son un simbolismo que nos representa culturalmente; sencillamente, enfoquemos su fortaleza moral en la autenticidad y colorido del vestuario, la belleza y armonía del baile en relación con la coreografía del mismo, la originalidad de la música, sincronización de los movimientos de las parejas, la gracia y plasticidad de los mismos y la calidad de los bailarines. 

Y en gracia de discusión, si queremos celebrar nuestra tradición evoquemos nuestro legado emocional en “los amplios traspatios de las casas solariegas de antaño en las madrugadas plateadas por la luz de luna y en la compañía de un lucero inmenso y brillante que es nada menos que el planeta Venus, pero que para nuestros abuelos sigue siendo simplemente ‘El Molendero’ (lugar donde se realizaba la molienda)”.

El Desfile de Piloneras, pese a su carácter festivo y a la gran cantidad de personas que participan en él, no es un carnaval, es la celebración de la cultura vallenata y una muestra de la tradición de la danza del pilón, que es un evento central del Festival de la Leyenda Vallenata.

Recomendado: “Vuélate, que yo respondo”: la increíble anécdota de Julián Rojas cuando Rafael Orozco lo sacó del batallón para tocar

Y, como legado cultural invaluable, debemos preservarlo y protegerlo; su importancia va más allá de rememorar con nostalgia épocas pasadas o participar en un espacio de entretenimiento, es nuestra responsabilidad como ciudadanos apoyar a la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata “a mantener, difundir y promover entre los vallenatos y cesarenses el amor y el sentido de pertenencia por nuestros valores culturales, que como las danzas y bailes, además de los cantos y otras expresiones, tienen riqueza propia, variedad y autenticidad que no han sido lo suficientemente conocidas entre nosotros mismos”.  

Así las cosas, la tradición no es un museo, es la garantía del futuro. Es una raíz, indispensable para que el árbol no deje de dar frutos. Dado que nos ayuda a iluminar nuestro camino hacia el futuro, alumbrados todo el tiempo por la llama de la integridad y nos recuerda que no podemos rebajarnos o envilecernos (hacer que descienda el valor de una bella y auténtica tradición).

¿Y cómo preservamos esa llama? Rescatando para las futuras generaciones esta bella danza ritual, autóctona que tiene nuestro folclor, como un tesoro cultural que todos debemos honrar y no hay mejor manera de hacerlo, que sean muchas las voces que defiendan su importancia y su valor para la comunidad.

Considero oportuno traer a colación una cita de Gustav Mahler, un gran compositor y director de orquesta tardorromántico que me gustó mucho, y quien, hablando de tradiciones, puntualizó: “La tradición no es la adoración de las cenizas, sino la preservación del fuego”.

Por Consuelo Inés Molina Meza

Temas tratados
  • desfile de piloneras
  • Festival de la Leyenda Vallenata
  • Fundación Festival de la Leyenda Vallenata

TE PUEDE INTERESAR