John Jairo Ospino tiene 48 años y dice que ya olvidó el día en qué empezó a trabajar en el Cementerio Nuevo de Valledupar. Es el encargado de arreglar y limpiar las tumbas y para hoy, día de los muertos, tiene trabajo en abundancia. “Gracias a Dios, desde este viernes están las personas llegando a las tumbas de sus familiares para arreglarlas, no hay día que se trabaje tanto como en esta fecha, le dicen a uno que les ayude a arreglar las tumbas”.
En un día normal, él asegura que se gana entre 30 mil y 50 mil pesos, pero un día como hoy se puede hacer entre 200 mil y 300 mil pesos.
Él llega todos los días desde las ocho de la mañana para empezar su ardua labor de ‘embellecedor de tumbas’ como la llama él.






