Hace 17 años, en la Cárcel Judicial de Valledupar se registró un motín sin precedentes debido al hacinamiento de más del 100%, revuelta que duró 12 días y que dejó trauma en rehenes y habitantes, además de cinco personas muertas.
Hoy después de casi dos décadas, el Gobierno Nacional se comprometió a respetar los Derechos Humanos de los reclusos y descongestionar el penal, que tiene capacidad para 270 internos y que en ese entonces ascendía a 556 y en estos momentos supera los 1.200 presos, haciendo ver que la situación del Establecimiento Penitenciario y Carcelario de Valledupar es peor ahora con un 450% de hacinamiento, según la Defensoría del Pueblo y la Personería del Municipio.
Hecho que se convirtió en una bomba de tiempo que, según críticos, estallaría en cualquier momento si la omisión por parte de las entidades encargadas persiste.






